Crónica del QVIXOTEncuentro día 1: viaje

Del 1 al 3 de mayo. Lo dijimos aquí.

Y nos fuimos para allá con el pequeño Getz tres beceras de pro, un montón de libros y otro montón, nada despreciable, de comida (de hecho duró hasta la vuelta). Lo más reseñable del viaje de ida (512 kilómetros) fue, sin lugar a dudas, el CD que para la ocasión había preparado Ered. Al grito de “me encanta esta canción” seguimos la evolución de los hits más hits de nuestra infancia, adolescencia y demás momentos acabados en -cia que se os ocurran. La llegada a la Capital, donde el camino dejaba de estar señalado por carteles azules que decían MADRID, provocó un cambio en el interior del vehículo. Las tres horas que llevábamos dentro empezaron a hacer mella y la posibilidad de iniciar un nuevo y excitante viaje hacia parederos desconocidos (esto es, perdernos) reactivaron nuestras neuronas. La M-45 y la M-50 se alzaron en nuestra salvación y siguiendo hacia Córdoba decidimos parar y notificar a Luiszama (organizador y dueño del techo que iba a acogernos) que seguíamos vivas y camino de allí. Repusimos fuerzas con los maravillosos sandwiches que Lyl nos preparó y proseguimos hacia nuestro destino. Los últimos kilómetros fueron horribles, no sólo por el estado de la carretera, ya de por sí, terrorífico, sino por la opción más que posible de quedarnos sin gasolina. Porque no hay gasolineras abiertas por la noche a 30 kilómetros de Ciudad Real, tampoco allí; pero nosotras no lo sabíamos. Este pequeño detalle hizo que no quisiéramos jugárnosla en demasía dando vueltas buscando la casa de Luiszama; tras dos círculos infructuosos en cuanto a información urbanística se refiere, Ered gritó a unos chicos para que se acercaran a nosotras.
Reproduzco la conversación a continuación:
-¡Hola! Mira perdona que estamos perdidas
– Hola
– La calle Mata ¿tú sabes cuál es?
– Esta…
(Esta no esta en la que estamos, sino esta, la que empieza justo donde acaba el morro de tu coche, guapa)
Orgullosas y felices nos lanzamos en la búsqueda de un sitio para aparcar. Eran las dos y media, víspera de un día festivo y celebración de las cruces de mayo. Imaginad la zona de marcha de vuestra ciudad, ponerlo en situación, posibilidades de encontrar parking, menos dos. No teníamos gasolina, pero teníamos confianza y encontramos nuestro hueco. O mejor dicho nuestro hueco pre-tortura, porque me costó meterlo una eternidad y media. Pero lo hice. Fuimos felices. Podríamos dormir.
Cabe señalar que los ciudadrealeños no son, aparentemente, muy caballerosos. En cualquier caso, conseguimos llegar a casa de Luiszama, (en parte porque nos encontró a mitad de camino y nos indicó) y dormir :D.
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4 respuestas a Crónica del QVIXOTEncuentro día 1: viaje

  1. ¡Buena crónica!
    Sólo dos errores:
    1.- El primer enlace debe ser luiszamarreno.bookcrossing.com.
    2.- No soy dueño del techo, lo tengo en alquiler :p

    Espero con ansias la continuación.

  2. Vanlat dijo:

    ¿Como que errores?
    Imprecisiones quizá, no más…

  3. Bueno, acepto “imprecisiones”.
    ¿Para cuándo la segunda parte?

  4. ¡Actualiza, perraaaaa! (dicho con cariño)

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